OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

 

DE LA REINCORPORACIÓN PROGRAMADA

 

Tan sólo unos días después, Justicia decide modificar su calendario y es que si en el anterior post, ya apuntábamos que parecía la comedia de los Hermanos Marx, no se ha tardado excesivamente en tomar la decisión

“– Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.

Y así ha sido, la fase 1 de la desescalada parece que se hará extensa hasta el próximo 25 de mayo, donde se recibirán nuevas comunicaciones de como se verán afectadas las plantillas de funcionarios y por tanto, la actividad judicial.

Según el comunicado emitido, continuará el servicio con el 30%-40% de la plantilla, para analizar en cada sede judicial y resto de servicios las medidas de seguridad necesarias para evitar contagios, vamos que no hay mascarillas ni guantes para todos.

¿Cómo repartimos los amigos?

Y esto va a ser un gran problema y quebradero de cabeza para los secretarios en la Fase II. Deben conformar los equipos de modo que mantengan las distancias de seguridad, esto que podría suponer para muchos Secretarios encontrar una nueva vocación como interioristas está entrando en conflicto con la unión de las mesas, no permitiéndoles el derroche de creatividad. Por tanto, y en muchos Juzgados debido a los medios técnicos con los que se cuenta y los espacios, resulta dificultoso cumplir con la distancia de seguridad.

Ni Epi, ni Blas

Por otro lado, la gran mayoría de los efectivos en el Juzgado carecen de EPI’S por lo que el contacto, face to face, está garantizado. En muchos puntos de contacto con auxilios se carece de mamparas protectoras, el personal no cuenta con guantes, ni geles desinfectantes y las mascarillas no se reponen para cada servicio que se presta. Eso me recuerda a un mercadillo donde un vendedor gritaba “Nena, los calzoncillos que duran 30 días, 15 por un lado y 15 por el otro”

Bromas aparte, se debe reconocer el trabajo de los dispuestos a prestar servicios mínimos que pese a la desinformación y variabilidad de la poca existente, han intentado mitigar los estragos de una época de incertidumbre. Por otro lado, la coordinación de los equipos ha sido a su vez uno de los mejores retos a nivel de liderazgo de muchos Secretarios e incluso para aquellos que se encontraron sin efectivos en sus plantillas debido a la suspensión de los llamamientos.

Así las cosas, este café eso uno de esos en los que acaba con un suspiro de resignación para todos los operadores jurídicos, a unos porque se prolonga el tiempo para alzar los plazos y para otros porque si ya estaban mal esto sólo contribuye a hundirlos un poco más.